Internacionales

Los crímenes más brutales y sádicos de la mafia italiana

Los nuevos detalles del asesinato de la empresaria María Chindamo, cuyo cadáver fue triturado con una máquina agrícola y arrojado a los chanchos como alimento, volvió a poner en relieve la frialdad con la que matan las cinco familias que controlan el crimen organizado en ese país: los Basilischi, la Ndragheta, la Cosa Nosta, La Camorra y la Sacra Corona Unita.

Esta semana se conoció que la empresaria María Chindamo fue secuestrada, asesinada, triturada y arrojada a los cerdos como comida, luego que se negará a venderle su finca agrícola al clan de los Basilischi, una de las familias de la mafia que controlan la provincia de Reggio Calabria, en el sur de Italia.

Aunque sucedió en 2016, la noticia conmocionó al país y cobró trascendencia mundial ahora porque los aberrantes detalles fueron confesados por el ex miembro del clan, Antonio Cossidente. Sin embargo, no es la primera vez que ocurre un crimen de tal brutalidad.

En 2013, la Policía italiana detuvo a al menos 20 personas acusadas de pertenecer a la otra mafia calabresa (la ‘Ndrangueta) y cometer cinco asesinatos, incluido el de golpear a un hombre con una pala y darlo de comer vivo a una piara de cerdos.

“Fue un placer oírle gritar”, afirmó uno de los sospechosos. “En mi opinión no queda nada de él”, aseguró, “ese cerdo realmente puede comer”. Esos audios, surgidos de escuchas telefónicas. fueron publicados por las autoridares luego de las detenciones.

El tribunal de la ciudad de Reggio Calabria, en el sur del país, indicó que el asesinato probablemente tuvo lugar en marzo de 2012, cuando Francesco Raccosta desaparecióSu cuerpo nunca ha sido encontrado, pero los investigadores consiguieron arrestar a uno de los responsables a través de esas conversaciones.

Las 5 familias de la mafia

Desde 2007 el territorio italiano es controlado por cinco familias. La última en surgir fue el clan Basilischi, que apareció tras su divorcio de la vecina ‘Ndrangheta, la mafia de la región de Calabria.

 En la isla de Sicilia se mueve Cosa Nostra, la mafia más antigua del país y que se difundió en Estados Unidos a principios del Siglo XX con la emigración; mientras que en Campania, cuya capital es Nápoles, reina la Camorra, que nació como una banda de barrio y se expandió sobre todo en los años 80. La más reciente hasta la aparición de los Basilischi era la Sacra Corona Unita, con base en la región sureste de Apulia, y que gestiona sobre todo el tráfico ilegal procedente del este de Europa. Todas igual de brutrales y sanguinarias. 

Por ejemplo, entre el 2 y el 3 de mayo de 1991 en Taurianova, Calabria, se registraron cinco muertos en menos de 24 horas durante una guerra entre clanes rivales. El episodio más terrorífico fue el asesinato de los hermanos Giuseppe y Giovanni Grimaldi, de 54 y 59 años. Estaban charlando por la tarde delante de su carnicería cuando paró un coche y bajaron dos tipos armados con fusiles. Intentaron escapar, pero los abatieron. Giuseppe tenía aún en la mano un cuchillo de carnicero. Uno de los asesinos se lo quitó y le cortó la cabeza de un tajo. Luego, la lanzó al aire y empezaron a dispararle como en una atracción de tiro al blanco. Estuvieron un rato divirtiéndose, delante de decenas de transeúntes.

En el siglo XX y en este, las víctimas con nombres y apellidos superan las 800. Pero eso solo son las inocentes. La cifra se dispara a números increíbles, al menos 6.000 muertos más, si se le suman los propios criminales y parientes asesinados en guerras internas, ajustes de cuentas o interminables venganzas entre familias.

Hubo otro caso espantoso en Sicilia en 1985, el día que Cosa Nostra intentó asesinar al juez Carlo Palermo con un coche bomba al paso de su vehículo. En ese momento otro vehiculo se adelantó, quedando entre el juez y el automóvil mortal. Al asesino le dio igual: apretó el botón y aquel coche voló por los aires. El juez se salvó, pero los ocupantes del otro auto murieron. Eran una mujer de 30 y sus hijos gemellos de 6 alos que iban rumbo a la escuela. 

Totó Riina, “La Bestia”

Pero tal vez el más burtal de los asesinos fue Salvatore Totó Riina, uno de los capos de la Cosa Nostra. Fue conocido como “La bestia” y falleció en 2007, pero dejó un tendal de muertos en su vida: se cree que fue responsable, en total, de más de un millar de asesinatos y que cometió personalmente 40 de ellos. Mató a políticos, jueces, periodistas e incluso a niños. 

Entre sus crímenes más atroces, destaca el de Giuseppe Di Matteo, el hijo de un arrepentido que acabó en un baño de ácido.

Santino Di Matteo “cantó” cuando fue capturado, y en su testimonio confesó cómo planificó y ejecutó el atentado bomba en el que murió el juez Giovanni Falcone. Apuntó con ello en dirección a Riina, quien se propuso dar un castigo ejemplar al “soplón”.

El hijo de Di Matteo, Giiuseppe, de diez años en ese momento, fue secuestrado y pasó encerrado en un búnker subterráneo casi dos años. Durante todo ese tiempo el padre se mantuvo firme en su idea de colaborar con la justicia. El 23 de noviembre de 1993, el adolescente, que soñaba con convertirse en jinete profesional cuando fuera mayor, fue estrangulado y disuelto en ácido.

fuente:cronica

Palabras claves

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button
Close
Close