Desde enero hasta junio de 2014, una pequeña niña fue abusada por su padrastro en el barrio San Roque Oeste de la capital correntina. Erika convivía en ese entonces con Darío y con una hija de ella.

Según la audiencia realizada en Cámara Gesell, la niña contó que abusaba sexualemente de ella bajo la amenaza de que si lo contaba “ quemaría a su mamá”.

“En reiteradas oportunidades, tocándole y pasándole la lengua por la cola, obligándole a besarle en la boca, a besar su pene y hacerle sexo oral, a veces incluso aprovechaba que se encontraba a solas con la menor en el trayecto cuando volvía en auto de buscarla del jardín y otras veces en su domicilio, cuando la madre de la niña dormía, siempre bajo la amenaza de que quemaría a su mamá si no guardaba silencio sobre lo ocurrido” se expresa en la denuncia sobre la que  mañana se dictarían los alegatos y probablemente el fallo.

Sobre la situación, la joven madre-que tiene otra hija producto de su relación con el acusado- indicó: “ yo le tengo miedo, yo lo veo y tiemblo”.

Asimismo indicó que posiblemente la dormía a ella para aprovecharse de su hija dado que en muchas oportunidades ella encontró “tabletas de clonazepam vacías”.  

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