Se trata de una práctica bastante sencilla que cuando se la aplica se llega a la “madre” de todos los orgasmos. Tanto hombres como mujeres llegan al placer a través de esta técnica.

Edging es el nombre que le dan los especialistas a la nueva técnica que promete tener grandes orgasmos o llegar a EL ORGASMO (con mayúscula y en negrita). Quizás, consciente o no, ya la hayas usado, pero que lo cuenten los especialistas.

Edging o cenefa (en español) se refiere al borde o límite. Es que en la práctica consiste en que cuando se está yendo por el camino del climax -y se cree que se si se sigue así se llegará al orgasmo- hay que ponerle un stop. Es decir, hay que retrasar el clímax para que el deseo crezca.

Entonces cuando vos o tu pareja se están acercando al orgasmo retroceden a tiempo, antes de llegar al punto cúlmine. Deberán esperar el momento que crean suficiente, recuperar energía sexual y acercarse nuevamente. Conclusión: cuanta más emoción construyamos, más poderoso será el orgasmo.

Los especialistas creen que así se llegan a conseguir orgasmos mucho más memorables.

Se trata de retrasar el clímax el tiempo suficiente para que el deseo crezca tan feroz que sienta que va a estallar.

Esta técnica del control del orgasmo implica el mantenimiento de un alto nivel de excitación sexual durante un período prolongado de tiempo sin llegar al éxtasis. Para controlarlo tienes que identificar muy bien el momento de antes, por lo que practicar en solitario es buena idea.

Hombres: no solo es algo psicológico, sino también físico. Ayuda a aumentar su tiempo promedio, habrá mayor producción de semen y aumentará el placer en la eyaculación.

Mujeres: también tienen “erecciones”, en el clítoris, y los edging crean una más fuerte. La clave es combinar movimientos lentos y rápidos, circulares (o con un juguete sexual de diferentes velocidades).

fuente:filoNews

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