Uno de los principales problemas con los que se encuentra la ciudad de Corrientes; y también otras urbes es la tracción a sangre y, aún más los resultados ( para el animal) de esta actividad que divide a propios y extraños generando grandes disidencias.

En Corrientes existen varias ONG que se encargan de la protección de los caballos y de denunciar a diario su maltrato. La Licenciada Graciela Bernárdez es una de las proteccionistas que se encarga de esta tarea y confirmó a 7Corrientes que una de las principales muertes de estos animales es la peritonitis.

“A los caballos ( que no tienen libreta sanitaria) los carreros los sueltan a la vía pública para que se alimenten, al comer de la basura, tragan las bolsas, lo que les produce que no puedan defecar; entonces utilizan una manguera o un palo y así perforan el intestino del animal”, indicó al mismo tiempo que confirmó: “Estamos teniendo por semana, entre 4 y 6 caballos que mueren por peritonitis” .

A esta le sigue los muertos por desnutrición, la parición de yeguas en la calle ( muere la yegua y las crías) y los que fallecen por maltrato.

Reglamentación

Según la reglamentación; el SENASA que es el único organismo que reglamenta la tenencia del ganado mayor; es decir la propiedad del mismo, en el cual se incluyen a los caballos; establece que el propietario con sus datos personales debe tener la marca registrada a fuego.

 

“Para poder hacer eso SENASA te pide que seas monotributista, quién en Corrientes tiene o cumple con esa reglamentación. Por ahí se compran caballos ya con marca pero no hay control. Las reglas están pero hay evasión por todos lados”, indicó Bernárdez al mismo tiempo que agregó que otra cuestión es la referida al incumplimiento de las reglamentaciones en la vía pública.

“A cualquier vecino que quiera maneja algún automóvil le piden carnet de conductor y hasta el ADN del tatarabuelo, pero a los carreros nadie le pide nada. Yo soy psicologa y lo que se evalúa para habilitar a alguien para manejar un vehículo es que tenga control de los impulsos; estas personas no lo tienen. Además, los carros no tienen luces refractarias, no tienen nada”.

“Alguien tiene un accidente y anda a llorarle a Gardel” y en esto el municipio es responsable. Si el municipio me controla a vos y a mi porque no le controla a esta gente”, se preguntó.

Al mismo tiempo también sindicó que “ hay muchos menores que manejan los carros y esto es explotación infantil”, refirió.

Explotación animal

La arena es mojada, supera tres veces más el peso que puede aguantar el animal; el animal puede doblar su propio peso pero no puede alzar una tonelada entonces le pegan latigazos, chicotazos y el animal responde. “ Este tipo de actividad reduce la calidad de vida del animal, se les revientan los alvéolos y mueren por hemorragia pulmonar exhalando sangre por la fuerza que tienen que hacer en el pecho; estos animales tiene anemia, no están bien alimentados y éstos mismos que de lunes a sábados son explotados; los domingos son llevados a las carreras clandestinas donde inyectan todo tipo de drogas para que corran. Y lo que hay que ver es quienes son jockey en las carreras, justamente niños; hay una cantidad de niños accidentados en estas carreras”, reclamó.

Resolución

Desde la Municipalidad prometieron sacar una resolución que prohíba la tracción a sangre en relación a caballos que tiran de carros con carga pesada.

Desde las distintas organizaciones de defensa de estos animales indicaron que los caballos “no deben llevar ningún remanente de construcción ( piedra, arena, escombro, hierro, restos de árboles) y nada que exceda el peso de ellos. “Pedimos que se termine la tracción a sangre y se aplique la Ley Pascual”, dijo la Licenciada.

Denunciar maltratos

La Ley 14346 (1954) de “Protección de los animales”, establece penas para las personas que maltraten o hagan víctimas de actos de crueldad a ciertas especies de animales y los reprime con prisión de quince días a un año.

Al tratarse de una norma penal, toda persona mayor de 18 años puede realizar la denuncia y los oficiales de la ley deben actuar de oficio y, ante un caso tienen la obligación de hacerlo. Denunciar un acto en el que se maltrata o violenta a otro ser no es solo una obligación sino un derecho cívico.

Las denuncias son personales y debe efectuarla quien haya sido testigo del delito. Si tiene información sobre el hecho, también está habilitado para denunciar. Para hacerlo debe tener más de 18 años y, al momento de efectuar la denuncia, se debe presentar el DNI. En caso de ser extranjero se puede hacer con pasaporte o alguna cédula que demuestre su identidad.

En la ciudad de Corrientes, las denuncias se pueden hacer telefónicamente al Servicio de Atención al Ciudadano: 0800-5555-6864.

Las organizaciones proteccionistas promueven la denuncia ante estos hechos, como también el involucramiento de los vecinos ante esta situaciones. También están disponibles las respectivas redes sociales de estas entidades y los medios de difusión para acercar fotografías y filmaciones de dichos maltratos.

“Entre todos podemos colaborar y evitar estos hechos”, indicaron a 7Corrientes .

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