Policiales

Lujuria lésbica terminó en un asesinato

Este miércoles 20 de noviembre comienza el juicio por la muerte de Gabriel Tichellio, el penitenciario asesinado a mazasos, cuyo cadáver fue hallado en su camioneta Kangoo, por avenida Maipú en cercanías a la Ruta Nacional 12. Por el crimen están imputadas su esposa, Lorena Encinas, y quien fuera amante de la pareja del hombre asesinado, Miriam Jara. 

El jueves 26 de julio de 2018, Tichellio terminó su guardia, fue a su casa en el barrio Nuestra Señora de la Asunción, almorzó con su pareja y fue a dormir la siesta. Estaba recostado sobre su espalda con el parental de la cabeza izquierda sobre su almohada. No tuvo oportunidad alguna de defender su vida. En pleno sueño recibió un poderoso golpe en la cabeza con una masa. Al primer impacto, que le quebró el cráneo, siguieron otros. Su vida terrenal terminó.

Tichellio junto a Encinas, en tiempos en que la relación florecía.

De acuerdo a los indicios, murió entre las 15 y las 16. La hipótesis que se manejan es que fue Jara quien asesinó Tichellio. Mientras tanto, Jara estaba en una plaza cercana junto a los tres niños que concibió en pareja con el infortunado agente penal.

Según los investigadores, el cuerpo fue sacado de la casa en una camioneta Renault Kangoo, propiedad de Tichellio, a las 21. Lo habría manejado Encinas. Tras ellas, Jara la habría seguido en una motocicleta.

Fueron hasta la avenida Maipú. Casi en las vías del tren cerca del cruce con la avenida Maipú, dejaron abandonada la camioneta con el cadáver de Tichellio dentro. Las mujeres volvieron en la motocicleta.

Jara y Encinas mantenían viva la relación lésbica en un perfil falso de Facebook en el que subían sus imágenes juntas.

El sábado 28, dos días después de la muerte, a las 20 la Policía arrestó a Encinas en la esquina de la casa en la que vivía con Tichellio y los niños, en Sanchez de Bustamante y Santiago Zibelman. Una hora después, Jara se entregó en la comisaría Octava.

Una de los principales fundamentos en la acusación radica en la declaración de Encinas, quien aseguró que actuó amenazada por Jara. Aseveró que su amante amenazó de muerte a ella y sus hijos si no se concretaba la muerte del penitenciario. Jara al conocer esta afirmación en sede judicial, intentó quitarse la vida.

Allí terminó la relación lésbica de la pareja acusada de la muerte de Tichellio. Atrás quedaron las fotos enamoradas que subieron a un perfil con nombre falso. Un romance lujurioso que terminó en un baño de sangre. 

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