Policiales

¿Que hizo el chacal correntino que tiene coronavirus y pelea por su vida?

El más grave tiene 85 años y es el hombre con la condena más extensa en Corrientes por abuso sexual. Por años, sometió a sus tres hijastras desde que eran niñas y tuvo 14 hijos con ellas. Luego, también deshonró a las pequeñas que nacieron de sus bajezas.

Condenado a 30 años de prisión por violar a las hijas que tuvo con sus hijastras

La le­tra del par­te de pren­sa ofi­cial dio cuen­ta de dos nue­vos con­ta­gios de co­ro­na­vi­rus en Co­rrien­tes. Am­bos son pre­sos con­de­na­dos de la Uni­dad Pe­nal (UP) Nº1, la del cos­ta­do del puen­te. El par de nue­vos pre­si­dia­rios infecta­dos pug­nan pe­nas por vio­la­ción. Uno de ellos tie­ne 85 años y que­da­rá en la his­to­ria co­mo la con­de­na más al­ta im­pues­ta en nues­tra pro­vin­cia a un abu­sa­dor se­xual. Es que vio­ló a sus hi­jas­tras des­de que eran meno­res de edad, tu­vo hi­jos con ellas y abu­só de las ni­ñas na­ci­das de sus abe­rra­cio­nes. De los dos, es el que es­tá más gra­ve. Si bien por su edad po­dría ha­ber cum­pli­do lo que le res­ta­ba de su con­de­na en su ca­sa, na­die en su fa­mi­lia quie­re te­ner­lo. Lo de­tes­tan. Así, sin lu­gar don­de vi­vir, pa­sa­ba los dí­as de su oca­so en la cár­cel. Aho­ra tiene una más­ca­ra de oxí­ge­no y cam­bió la cel­da por una ca­ma en el hos­pi­tal Lla­no. Cer­ca de él, los profesionales de la sa­lud tra­tan ho­no­ra­ble­men­te de cum­plir su ju­ra­men­to hi­po­crá­ti­co y sal­var la exis­ten­cia del depravado dege­ne­ra­do.

El pa­sa­do lu­nes 11 de ma­yo, la no­ti­cia sa­cu­dió a Co­rrien­tes: 23 in­ter­nos de la UPNº1 re­sul­ta­ron po­si­ti­vos de coro­na­vi­rus. Pe­ro lue­go de ese dí­a, trans­cu­rrie­ron dos se­ma­nas sin nue­vos con­ta­gios en la pro­vin­cia. Con la cua­ren­te­na de los pre­sos cum­pli­da y lue­go de hi­so­pa­dos ne­ga­ti­vos, el 25 de Ma­yo, en el Día de la Pa­tria, el gober­na­dor Gus­ta­vo Val­dés anun­ció que Co­rrien­tes era “zo­na blan­ca” y que no ha­bía po­si­ti­vos ac­ti­vos de la enfer­me­dad en nues­tro te­rru­ño. Así, pa­sa­mos a la Fa­se 5 del ais­la­mien­to.

Dos dí­as des­pués, ayer 27 de ma­yo, las ma­las no­ti­cias de nue­vo lle­ga­ron des­de la cár­cel de con­de­na­dos. Es­ta vez con dos vio­la­do­res en­fer­mos. El de 85 años y otro de 65. Es­tá pre­vis­to que el pri­me­ro sal­ga en li­ber­tad recién en 2036 (con bue­na con­duc­ta) y el se­gun­do en 2023.

“De los dos, el que es­tá com­pli­ca­do es el de 85 años. Si bien es­tá en sa­la, tie­ne oxí­ge­no y por su edad y cua­dro de sa­lud, no se des­car­ta que pue­da ser in­ter­na­do en Te­ra­pia In­ten­si­va”, co­men­tó un pro­fe­sio­nal de la sa­lud.

ABERRANTES ANTECEDENTES
La Cámara en lo Criminal Nº 2 de Corrientes condenó a un anciano a 30 años de prisión por abusar de sus dos hijas de 12 y 15 años. En la investigación se descubrió que había abusado de sus tres hijastras cuando también eran menores. Con ellas formó una familia con el consentimiento de su concubina a quien luego echó de su casa. Tuvieron 14 hijos.

El tribunal compuesto por los jueces Eduardo Panseri, Cinthia Godoy Prats y María Elisa Morilla halló a Pedro Aniceto Vallejos de 76 años penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo. En representación del Ministerio Público como fiscal se desempeñó el doctor Gustavo Schmitt que había solicitado la pena de 30 años de prisión ante la gravedad de la situación.

Fi­nal­men­te con sus hijastras tu­vo 14 hi­jos (sie­te con la ma­yor, cin­co la del me­dio y dos con la me­nor).

El juicio se realizó en el edificio Patono y por la sala desfilaron más de 12 testigos, entre ellos las víctimas, ex concubinas del acusado, médicos y psicólogos.

La increíble historia del denominado “Chacal de Ituzaingó” comenzó en la década del 90 en la localidad chaqueña La Verde. Allí Vallejos había logrado obtener el cargo de capataz en un campo. Empleó a una mujer para que se dedicara a cosechar. Con el tiempo la tomó como concubina y se hizo cargo de sus tres hijas menores.

De acuerdo a lo trascendido en el juicio, en la vivienda que compartían en el establecimiento rural comenzó a abusar de una de las hijastras cuando ésta tenía 12 años. Su pareja se enteró de lo ocurrido pero consintió la relación. A los 14 años la niña tuvo su primer hijo producto de los abusos de Vallejos. En el año 2000 se mudan a la isla San Martín ubicada frente a la localidad de Ituzaingó. Compraron una chacra que ellos mismos trabajaban y vendían la producción en la ciudad. En el lugar alejado de la civilización el condenado creó un harén. Sometió a las otras dos hijastras a quienes también embarazó. Con la mayor tuvo siete hijos, con otra cinco y con la mas chica, dos hijos.

Todos crecieron en la chacra sin que nadie pudiera descubrir lo que ocurría en el lugar.

De vez en cuando la familia se hacía atender en el hospital local, paseaban por las calles de Ituzaingó y realizaban compras. Con una canoa cruzaban el río Paraná y llegaban a la ciudad a comercializar las verduras que cosechaban. El negocio iba bien y entonces Vallejos compró un terreno en la localidad. Construyó una casa y para poder convivir solo con sus hijastras e hijos en la chacra convenció a su concubina a que se vaya a vivir a la ciudad. Incluso aceptó mantenerla económicamente. La mujer aceptó y el “Chacal” comenzó a abusar de sus hijas.

Una de las hijastras a quien tomó por pareja reaccionó de manera violenta y se fue a vivir con la madre. Sus siete hijos se fueron con ella. Con el fin de huir de Vallejos. En diciembre de 2008 la concubina del abusador, la hija y nietos se mudaron a una vivienda de la localidad de Itatí.

El “Chacal” las siguió y vivió un tiempo con ellas. Continuó abusando de dos de sus hijas que ya tenían 12 y 15 años y estalló el escándalo. Quisieron echarlo de la casa pero Vallejos recurrió a la justicia para solicitar la tenencia de sus hijas. Según la pesquisa, el anciano pretendía lograr la tutela de las menores para poder someterlas. Cansadas del calvario vivido, las mujeres decidieron denunciarlo en agosto de 2009. Se inició una investigación y al poco tiempo detuvieron al violador.

En el debate se comprobó la autoría del acusado en los delitos cometidos contra sus dos hijas menores y para sorpresa de los integrantes del Tribunal salió a la luz la aterradora historia que asombró a todos.

Antes de que se conociera la sentencia, Vallejos se declaró inocente. “Como les voy a hacer eso a mis nenas”, adujo.

Luego de conocerse el fallo el imputado fue alojado en la Unidad Penal Nº 6. Una vez que la sentencia quede firme será alojado en la Unidad Penal Nº1.

Antecedente
En septiembre del año pasado en la misma Cámara condenaron a un hombre a 15 años de prisión por violar y embarazar a su hijastra.

Faustino Nuñez de 39 años fue hallado penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por situación de convivencia.

Un examen de ADN constató la paternidad. La víctima tenía 13 años cuando quedó embarazada. El caso fue descubierto por un informe televisivo y en consecuencia actuó la Justicia.

Recluso no obtuvo la domiciliaria porque “no tenía donde ir”

La Fiscal de Ejecución de Condena, Mariela Armendía, se refirió al estado de los dos reclusos de la Unidad Penal 1, internados en el Hospital Llano con coronavirus. Sostuvo que el mayor, de 85 años, no obtuvo la prisión domiciliaria porque “no tiene donde ir”. Vale recordar que además de Covid19 positivo, tiene diabetes, hipertensión, disfunción renal y EPOC.

La Dra. Mariela Armendía, Jueza de Ejecución de Condena, fue consultada por la situación de los reos en la Unidad Penal 1. Sostuvo, en primera medida, que los reclusos se encuentran internados, recibiendo atención médica.

Respecto de la situación del recluso de 85 años, Armendía dijo “para otorgar la prisión domiciliaria, es necesario cumplir con una serie de requisitos”. En este sentido aclaró que el hombre, el cual debe cumplir una condena de 30 años por abuso sexual, “no tiene donde ir”.

“En su momento se le denegó porque esta persona no tiene domicilio y eso es fundamental”, agregó a este medio. El recluso debe cumplir condena hasta el 2039. Tiene 85 años y presenta, además de Covid19, diabetes, hipertensión, disfunción renal y EPOC.

fuente:epocaElLitoralradioSudamericana

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