Se trata de un programa nacional que otorgará 8.500 pesos a adictos en recuperación. La medida abrió el debate y estuvieron en Equipo de Noticias el psiquiatra Gustavo Gómez y la referente de Madres en lucha contra el paco, Natalia Ruiz Díaz dando sus opiniones.
El Dr. Gustavo Gómez, médico psiquiatra MP 2316 afirmó: “Amerita todo un análisis. Es un tema muy complejo que forma parte de un proceso muy importante. Se necesitan políticas de estado”.
Indicó que es más importante saber cómo se va a instaurar porque es una problemática que necesita una asistencia multidisciplinaria. Lo económico es importante, pero habría que ver en que momento se podría indicar.

“Hay que enseñarles a pescar, no darle el pescado. En este proceso, no solo lo económico, sino la retribución, que la persona se sienta útil”, dijo.
En cuanto a recuperación, el profesional señaló que es una etapa para la reinserción. “Hay que ayudarlos, desarrollar acciones, que tenga acceso a colectivos, cursos, que sea útil”.
“Lo primero es la prevención, que tiene que ver con la educación”.
“Los jóvenes cada vez consumen más la tecnología, tienen conductas adictivas. El circuito con las drogas es lo mismo”, explicó.
Natalia Ruiz Díaz, referente de Madres en lucha contra el paco, por su parte, manifestó: “Para nosotros que vamos acompañando a los adictos y a sus familias es positivo, porque lo que necesita es una oportunidad laboral”.
“Vemos viable el proceso que hay detrás como en el caso que se le entregue el dinero a un tutor, no al joven para que lo administre”, aseveró.

Sostuvo que es importante el subsidio para que el joven ayude a su familia en la etapa de recuperación.”Aquel joven que empieza el proceso de recuperación, consta de distintas etapas que implica factores que lo llevaron al consumo, un cambio en su personalidad, adquirir cambios saludables”.
Contó que en la última etapa de la recuperación, los adictos comienzan a tener un proyecto de vida, “no es la misma persona que estuvo destruyendo su vida que aquella que está en el último periodo de tratamiento”.
“Tenemos una provincia donde está instalada (la droga). Tenemos cocinas de paco en barrios periféricos. Es la droga más barata y está al alcance de todos”, añadió.
“Hay niños que comienzan a consumir alcohol a los 7 años, a los 10, es un posible adicto a cualquier sustancia”.
Diferenció al IFE de “Potenciar Acompañamiento”, argumentando que no es una asignación automática, es un trabajo en conjunto, interdisciplinario que evalúa el caso del joven que va a adquirir el recurso como también a su tutor.
“Muchas veces se juzga al adicto pero nadie conoce su realidad”, expresó.
