Apareció a unos cinco kilómetros del lugar en el que se ahogó. Un pescador fue quien dio aviso a la Prefectura que lo buscaban en otro sector.

Finalmente, y luego de 48 horas de búsqueda intensa en la zona Norte de la ciudad de Esquina, al final de la calle Berón de Astrada y la Costa, en el río Corriente, apareció el cuerpo sin vida de Kevin Soto, el joven que desapareció de sus aguas el lunes por la tarde, cuando ingresó a darse un baño. Así lo confirmaron ayer fuentes policiales, quienes indicaron que fue un pescador el que halló el cadáver, que había salido a flote unos cinco kilómetros aguas abajo del río, en la zona conocida como Laguna Chunú, muy próximo al aeroclub de la ciudad, hasta donde lo habría arrastrado la corriente.

Según indicaron los voceros de la fuerza, el pescador inmediatamente llamó a Prefectura y fueron ellos quienes retiraron el cuerpo de las aguas para luego trasladarlo a la costa y desde allí al hospital local, donde la justicia dispuso entregárselo a los familiares para su posterior inhumación, luego de que los médicos determinaran que su fallecimiento se produjo por asfixia por inmersión, informaron allegados a la investigación.

Cabe recordar que la zona en la que Kevin fue visto por última vez, no está habilitada para bañistas y, el martes por la mañana, el municipio volvió a recordar que las aguas del río en ese lugar son altamente peligrosas, ya que no se ven desde la superficie los pozos que existen bajo la superficie acuática y esto se convierte en verdaderas “trampas mortales” para quienes intentan refrescarse en aquella zona traicioneras. El martes por la mañana, a las tareas de búsqueda se sumaron efectivos del cuerpo de la Prefectura Naval Argentina llegados desde Goya, quienes buscaron en forma embarcada y con buzos tácticos de Barranqueras, peinando el sitio en el que se vio al joven por última vez. La comisaría Primera, por razones de jurisdicción, lleva adelante las diligencias sumariales de rigor.

Fuente: Diario época

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