En la capital correntina sólo se consigue de una marca y las compras son encabezadas por afiliados del PAMI. Farmacéuticos recuerdan que sólo se vende bajo recomendación de un médico.
Publicitada como un tratamiento preventivo para el COVID-19, la popular droga cosecha alta demanda en las farmacias de la ciudad de Corrientes, por parte de clientes que buscan prevenir el contagio.
Hasta la fecha, ningún organismo regulador de medicamentos aprobó expresamente su uso. Sin embargo, estudios experimentales demuestran que es efectivo en estadios tempranos de la enfermedad y, otras tres provincias, la suministran al equipo de salud para evitar infecciones entre los más expuestos.
También hay consultas por otros medicamentos alternativos, pero ninguno está autorizado.
Fuentes relacionadas al Colegio de Farmacéuticos de Corrientes confirmaron a época que el comprimido cosecha una alta demanda, sobre todo por los afiliados al Programa de Atención Médica Integral (PAMI). “En la actualidad se consigue una sola marca, estamos con problemas de stock”, arrojaron un balance sobre la situación en los comercios que están por fuera de las dos cadenas locales.
La marca Ivercap, cuya caja trae cuatro comprimidos, es la única que hay disponible a un precio de $650. “Los abuelos del PAMI concentran las compras porque la obra social le cubre el 100%”, explicaron. La demanda se disparó en septiembre cuando el Ministerio de Salud Pública de Corrientes informó que brindaría el medicamento a los equipos de salud de hospitales y salas de primeros auxilios.
La faltante del medicamento llama la atención de los farmacéuticos, ya que se fabrica en laboratorios nacionales y existen alrededor de cinco privados que la producen.
“El suministro es de 12 miligramos (mg), dos comprimidos de seis mg, en siete días durante ocho semanas. Luego se descansa cuatro meses”, explicaron sobre el tratamiento. A la vez que aseguraron que sólo se vende bajo receta o prescripción médica.
Testimonios
El poder del “boca en boca” fue lo que llevó a Erika, de 40 años, a consumir Ivermectina. Su hermana la tomaba por recomendación del médico y ahora ella sigue sus pasos. “La droga no te hace inmune, pero puede hacer que el virus te afecte de forma más leve”, le dijo su médico.
Mariano tiene una patología base que lo llevó a buscar prevenir la enfermedad con el medicamento que consiguió en una farmacia local. Estos son algunos de los testimonios que recogió época de clientes que usan el comprimido.
“La Ivermectina se emplea para el tratamiento de otras enfermedades; por ejemplo, la rosácea. Una mujer, esposa de un funcionario de la Provincia que contrajo el COVID-19, tomaba el fármaco antes que su marido se contagiara. Y, a pesar de haber mantenido contacto con él, nunca dio positivo en seis hisopados que se le realizó”, dijo una voz de las farmacias locales que acceden a la lista de compradores.
La misma fuente señaló que muchos farmaceúticos comenzaron a consumir Ivermectina cuando salieron las primeras recomendaciones desde Estados Unidos.
Otras drogas
El dióxido de cloro y el ibuprofeno inhalado no están autorizados para venta y no hay estudios que demuestren su eficacia contra el coronavirus, pese a que existen noticias falsas que dan cuenta de lo contrario. “No está avalado por ningún estudio y está prohibida su venta”, remarcaron las fuentes consultadas.
No hay evidencia científica contundente, pero sí 47 estudios a favor
La Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (ANMAT) no avaló el uso de la droga antiparasitaria Ivermectina para la COVID-19, más allá de que algunas provincias como Misiones, Salta, Corrientes y Tucumán aprobaron su aplicación en hospitales.
El hecho de que este antiparasitario, de uso general veterinario, no haya sido avalado en el país es porque la evidencia científica no es aún clara y los estudios que se han realizado hasta ahora no cuentan con el número suficiente de pacientes para demostrar su eficacia.
De todas formas, se han realizado 47 estudios en el mundo que sugieren un resultado positivo en el 85% de los pacientes tratados en etapas tempranas de la enfermedad. “El medicamento no es sólo un antiparasitario, sino que tiene propiedades antivirales. De allí, su efecto”, recalcó a este medio Marta Cohen, patóloga pediátrica.
“Siguiendo los lineamientos de ANMAT, la utilización de una medicación en carácter de uso compasivo, sólo se encuentra autorizada para pacientes debidamente identificados, lo que excluiría la utilización en forma masiva como actualmente se pretende”, subrayó por su parte la Sociedad Argentina de Infectología.
Fuente: Diario época
