En el ingreso al Club Juventus se dio una situación particular que no ocurrió en los otros dos centros. Para ingresar al predio, los adultos mayores debían sortear una rampa levemente empinada.

En el ingreso al Club Juventus se dio una situación particular que no ocurrió en los otros dos centros. Para ingresar al predio, los adultos mayores debían sortear una rampa levemente empinada. “¿Quién fue el genio que puso una rampa para los abuelos?”, vociferó con enfado un hombre que sostenía a su padre mientras este se esforzaba por entrar.

Otra de las quejas que se pudieron percibir en el Club del barrio Belgrano y el Albergue del barrio Ferré es que en el interior de los complejos las temperaturas eran altas y no había ventiladores. Ante esta situación, los agentes trataban de dinamizar lo más rápido posible la aplicación de las dosis.

Vale destacar que al ingreso, los abuelos y sus acompañantes son rociados con alcohol en gel y se les toma la temperatura. Por medio de una tableta se controla que el turno exhibido corresponda al día de la fecha. Sólo se debe concurrir con el documento de identidad (siendo el turno impreso opcional) y con una anticipación de 15 minutos a la hora asignada.

Fuente: Diario época

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