Hubo inconformidad por la cantidad de años de la condena, pero una satisfacción enorme por el antecedente que se crea a partir de este caso testigo. La familia dijo que “al fin Nicolás descansa en paz”.
El Tribunal Oral Penal de Goya, condenó ayer a tres años de prisión en suspenso al productor tomatero Ricardo Prieto, luego de hallarlo penalmente responsable de la muerte por intoxicación con agroquímicos, de Nicolás Arévalo, el nene de 4 años oriundo de Lavalle, quien junto a una niña de 5 años tuvo contacto directo con los fluidos, tras una fumigación en un quintal cercano a su casa. La sentencia marca un duro antecedente, luego de dos juicios frustrados y anulados por el superior Tribunal de Justicia de la provincia de Corrientes.
“Este es el primer fallo en la provincia de Corrientes que condena a un productor tomatero por uso de agrotóxicos y que le cuesta la vida a una persona; en este caso a un niño. Se ha hecho justicia. El que mata, tiene que pagar, y hoy hay una sentencia que condena a quien se llevó la vida de un niño y causó lesiones gravísimas a la niña Abigail Estévez que jugaba con él”, dijo al concluir el juicio, visiblemente satisfecho, el doctor Hermindo González, abogado patrocinante de la familia de Nicolás.
Si bien el letrado sostuvo que la condena fue sumamente baja teniendo en cuenta el delito, destacó que “esto genera un antecedente importante para la provincia y todo el país. Lamentablemente no va a quedar ni un solo día detenido, pero en la condena queda claro el nivel de responsabilidad en el homicidio de Nicolás y el perjuicio hecho contra la niña que estaba con él al momento de ser alcanzados por los agrotóxicos. Sabemos que hay otros casos similares a este y que todavía esperan justicia”, concluyó González.
Condena mínima
El Tribunal Oral Penal de Goya, conformado por el doctor Jorge Carbone, como presidente, y los doctores Joaquín Sebastián Romero y Darío Ortíz, como vocales, mediante Sentencia N´128/20, encontró responsable de los delitos de “Homicidio culposo y lesiones culposas, en modalidad de omisión impropia, en concurso ideal”, a Ricardo Nicolás Prieto, a quien condenaron a tres años de prisión condicional, según lo previsto en los artículos 90 y 54 del Código Penal, en calidad de autor material.
Además, se le impuso a Prieto la obligación de realizar estudios o y capacitación en el uso de agrotóxicos, para la realización de su actividad habitual, en organismo público o privado; y debe acreditar ante el TOP de Goya su inicio, modalidad y finalización, en el término de tres meses, bajo posibilidad de revocarse la prisión condicional si no cumple. Los fundamentos de la sentencia serán leídos el lunes 1´de febrero del 2021, a las 12 horas.
Dos juicios
Cabe señalar que el primer juicio que Prieto debió afrontar, concluyó con su absolución el lunes 5 de diciembre de 2016, cuando el TOP de Goya, lo sobreseyó por “Insuficiencia probatoria”. Irónicamente, mientras se realizaba el juicio, nacía en la capital correntina una prima de Nicolás Arévalo con “microcefalia”, una deficiencia atribuida a la exposición a agrotóxicos. Además, todos los vecinos de las precarias viviendas apostadas en las márgenes del campo de Prieto, padecían distintas patologías como asmas, brotes en la piel y malformaciones.
Y mientras la defensa del productor tomatero decía que los padres del niño lo habían intoxicado con una planta venenosa de la zona, las pruebas aportadas por el fiscal y el abogado consistieron en la autopsia concluyente, en la que se identificó al endosulfán como el causante de provocar la falla hepática y el edema de pulmón, que finalmente terminaron matando a Nicolás.
Aquel revés judicial enfureció a la familia del pequeño, quienes dijeron que “se trataba de un niño, no de un perro”, dejando en claro que la batalla continuaba. Gladys Arévalo, la madre de Nicolás, encabezó cada protesta contra el uso indiscriminado de agrotóxicos en la provincia. Tras la absolución, fiscalía y querella presentaron un recurso de casación al Superior Tribunal de Justicia, que recién en noviembre del 2018 tuvo el visto bueno, para la anulación del primer juicio y la realización del segundo.
El caso
El hecho ocurrió aproximadamente el 30 de marzo de 2011, en una chacra de tomates y hortalizas ubicada en Puerto Viejo, Lavalle, en una finca a cargo de quien está imputado, Ricardo Nicolás Prieto.
El acusado habría desplegado una conducta negligente, ya que hizo fumigar las plantaciones con sus operarios y no controló personalmente el proceso.
La fumigación se realizó con las cortinas de los tendaleros levantadas, lo que permitió que los tóxicos que contienen los productos plaguicidas organoclorados alfa endosulfan se propagaran por la acción eólica en zonas aledañas.
En ese lugar, se encontraban jugando los dos niños, de 5 y 4 años, quienes inhalaron esas sustancias nocivas. Como consecuencia de ello, la pequeña de 5 años padeció lesiones de carácter gravísimas y el niño de 4 sufrió un edema agudo de pulmón producido por intoxicación por plaguicida órgano clorado alfa endosulfan, que le produjo la muerte dos días después.
Fuente: Diario época
