Los trabajos se iniciaron en marzo del año pasado y se llevaron a cabo por Córdoba desde 9 de Julio. Ahora están en su etapa final. Desde la Comuna indicaron que el plan se extenderá a otros sectores de la ciudad.
La Municipalidad de Corrientes puso en marcha en marzo de 2019 un plan llamado “Veredas inclusivas”, que consiste en el acondicionamiento de las aceras del casco céntrico de la ciudad para el tránsito de personas con discapacidad.
El plan, que se inició por Córdoba y 9 de Julio, ya llegó a su etapa final: por Córdoba hasta la avenida 3 de Abril.
Desde la Comuna indicaron que se extenderá luego a otras calles de la ciudad.
“El objetivo es asegurar el acceso y libre tránsito de cada uno de los vecinos, identificando y eliminando los obstáculos y barreras existentes, en cumplimiento de lo dispuesto por la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad”, dijo la directora general de Discapacidad e Inclusión Social de la Comuna, Andrea Gómez.
La funcionaria explicó que el ritmo de obra fue aproximadamente de “15 días por vereda y 30 por cuadra”, aunque aclaró que hubo demoras en los momentos de lluvia.
Gómez remarcó la predisposición de los vecinos frentistas. “Cuando tuvimos que cortar para intervenir la vereda, no han tenido inconvenientes”, dijo.
Por otra parte, señaló que “los que transitamos a diario por la ciudad nos damos cuenta de los inconvenientes que tenemos por la existencia de veredas en mal estado. Es por eso que la gestión municipal ha tomado como uno de los pilares fundamentales la accesibilidad a todos los espacios públicos, en búsqueda de una ciudad amigable para todos, teniendo en cuenta que hay cerca de 7.000 personas con discapacidad, muchas de ellas con discapacidad motriz, a lo que se suman embarazadas y adultos mayores”.
“Es una cuestión de seguridad pública, la gestión lo ha tomado así, y es por eso que decidió absorber el 50% del costo de los trabajos, más allá de que el Código de Edificación establece la obligatoriedad del vecino frentista al mantenimiento de sus veredas en buenas condiciones de accesibilidad”, agregó Gómez acerca de la modalidad adoptada para hacer frente a las obras.
La directora general de Discapacidad e Inclusión Social señaló que “los trabajos guardan relación con los parámetros de accesibilidad universal”, e indicó que “se colocaron baldosas podotáctiles y baldosas guías. Se hizo la nivelación de las veredas, la remoción de los obstáculos existentes, y la construcción de rampas de 80 centímetros (como mínimo) de ancho en las esquinas”.
Trabajo previo
Dada la importancia del tema, la Secretaría de Coordinación de Gobierno municipal creó una comisión al efecto.
Una de las primeras medidas tomadas fue llevar adelante un diagnóstico de la situación mediante un relevamiento realizado por personas con discapacidad, donde se tuvieron en cuenta el estado de las veredas, existencia de rampas y obstáculos que se presentan.
Finalizado ese trabajo, se elaboró un plan de acción en el que se priorizaron los circuitos a intervenir donde se encuentran instituciones de concurrencia frecuente de personas con discapacidad o movilidad reducida.
Al efecto, notificaron a cada uno de los vecinos frentistas las condiciones y modo de ejecución de veredas, mediante un contacto puerta a puerta, como así también a través de cédulas.
Paralelamente a esto, integrantes de la comisión creada al efecto atendió las inquietudes de los vecinos que se acercaron al edificio de la Municipalidad.
Desde la Comuna indicaron que las veredas rotas y en mal estado, y los obstáculos que hay en las mismas son uno de los mayores reclamos que hay en la zona céntrica.
Si bien el Código de Edificación plantea que la construcción y manteniendo de las veredas están a cargo del frentista, para la implementación de este plan, la Ciudad absorbió el 50% de los costos de ejecución de la obra.
Fuente: La República
