Estos animales tiene un tamaño particularmente grande, lo que lo hace atractivo para niños y mascotas. Sin embargo, liberan una toxina mortal que pone en peligro a toda la población. El año pasado se encontró un espécimen en Rosario.

El sudoeste de Florida, Estados Unidos, está bajo alerta: en los últimos días estuvieron viviendo una invasión de sapos mortales, cuyo veneno puede matar a alguien en quince minutos.

“Tiene veneno por toda su piel, a cada lado de la cabeza, e incluso en sus patas. Entonces si una mascota e incluso un niño pequeño tiene contacto con ellos, es increíblemente peligroso y mortal en quince minutos”, contó Chris Bowland, un experto en estas especies, a Telemundo.

Estos anfibios tienen un tamaño particularmente grande y pesan más de dos kilos. Además, suelen reproducirse a mayor velocidad cuando el tiempo está húmedo. Las intensas lluvias que hubo estos días en la zona, sumadas a la falta de tránsito humano por el coronavirus, hizo que la cantidad de ejemplares creciera de forma preocupante.

Un sapo puede poner hasta 30 mil huevos por día, por lo que las autoridades de la zona están desinfectando alcantarillas y cañerías para evitar que la situación se salga de control

 

Según indicaron los expertos, la mejor forma de prevenir ser envenenado es mantener todos los alrededor del hogar secos y no tratar de atrapar ni tocar a estos animales.

El año pasado apareció un ejemplar de esta especie, uno de los 100 animales más dañinos del mundo, en Rosario, adentro de una vivienda. Los habitantes de la casa alertaron a los bomberos, que llevaron al sapo a la Sección Fauna del Ministerio de Medio Ambiente de Santa Fe.

Deja un comentario