Una pareja de Kentucky, en el sur de los Estados Unidos, quedó bajo arresto domiciliario con tobilleras electrónicas tras negarse a firmar una declaración jurada en la que se comprometían a hacer cuarentena tras dar positivo por Covid-19.

En días en que la cantidad de casos fatales de Covid-19 es récord en Estados Unidos, Elizabeth Linscott decidió someterse al hisopado el sábado pasado porque quería viajar a Michigan para ver a su familia. La mujer jamás pensó que daría positivo por coronavirus, y la consecuencia legal de ese diagnóstico.

“Esto es vergonzoso, e inapropiado. Tengo una orden judicial por una bebé de nueve meses”, sentenció Linscott desde su hogar en el condado de Hardin, Kentucky, donde está confinada con su hija y su marido, Isaiah, siguiendo el protocolo del Departamento de Salud Pública local.

“No robamos un banco, no hicimos nada malo”, protestó la mujer, que está asintomática y suspendió su viaje a Michigan apenas se enteró de que tiene Covid-19.

Linscott explicó que no firmó los papeles porque no estaba “de acuerdo con el texto” de la “Self-isolation and Controlled Movement Agreed Order”, un acuerdo voluntario por el cual que cada paciente se compromete a informar al Departamento de Salud cada vez que sale de su lugar de cuarentena.

“Si tengo que ir a una guardia, voy a ir, no voy a esperar a que me aprueben la salida”, sentenció la mujer, que dos días más tarde recibió un mensjae de texto del Departamento de Salud Pública local en el que se le informaba que “el asunto iba a escalar” hasta involucrar a las fuerzas del orden.

“El director del Departamento de Salud Pública le dijo al juez que yo no pensaba hacer la cuarentena, lo que no es cierto. Nunca dije eso”, aseguró la mujer, que como toda prueba de buena voluntad tiene un viaje suspendido.

fuente:minuto uno

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