Cristina Vázquez fue condenada a perpetua y estuvo presa durante once años por un asesinato que no cometió, hasta diciembre de 2019, cuando la Corte Suprema ordenó su liberación por falta de fundamentos. Ayer por la tarde la encontraron muerta en su domicilio, en la ciudad misionera de Posadas.

La Policía de la provincia de Misiones encontró muerta a Cristina Vázquez en su domicilio, en la localidad de Posadas. Estuvo presa durante once años por un asesinato que no cometió, por lo que había sido liberada por la Corte Suprema de Justicia en diciembre pasado junto a Cecilia Rojas, que pasó 14 años en la carcel.

La hermana de Vázquez había alertado a la Policía que hace cinco días no respondía el teléfono ni atendía a la puerta, por lo que se presentaron en el lugar ayer por la tarde. También estaban presentes el médico de turno, un miembro del gabinete Psicológico de la Comisaría de la Mujer y el cura Alberto Barros, titular de Cáritas en Posadas, con quien trabajaba Cristina después de haber sido liberada. Cuando entraron en el domicilio, descubrieron el cuerpo cerca de la puerta. Las primeras presunciones apuntan a un suicidio.

El caso

El 27 de julio de 2001, Erselida Dávalos de Insaurralde fue asesinada a golpes en la cabeza en su casa de la ciudad de Posadas y fue encontrada un día más tarde por su mucama. La víctima era jubilada del Poder Judicial de Misiones y los investigadores concluyeron que, si bien las puertas y ventanas no habían sido forzadas ni tampoco había testigos que lo acreditaran, el asesinato ocurrió durante un robo de joyas y dinero.

En ese entonces, una señora dijo haber visto a Ricardo Jara, pareja de Rojas, vendiendo algunas de las pertenencias de Dávalos. Vázquez fue señalada como sospechosa por conocer a Jara y a Rojas y ser vecina de la víctima. Según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), esa testigo sólo declaró una vez durante la investigación y jamás volvió a hablar. Tampoco se presentó en el juicio oral a explicar en detalles lo que contó. Por otra parte, las joyas nunca aparecieron. Los tres fueron condenados a prisión perpetua.

En 2002 detuvieron a ambas mujeres por primera vez, siendo liberadas al poco tiempo. En 2008 volvieron a ser apresadas para, finalmente, ser condenadas a cadena perpetua por “homicidio calificado criminis causa” en 2010. La condena fue confirmada por el Superior Tribunal de Justicia de Misiones, aunque fue apelada. En 2016, ocho años después de haber sido encarceladas, el caso llegó a la Corte Suprema y se ordenó que sea revisado íntegramente.

Luego de cuestionar la investigación y el juicio, se decidió absolver a Vázquez y a Rojas, afirmando que la sentencia no tenía fundamentos. La defensa de Vázquez siempre planteó que, al momento del crimen, ella se encontraba a ocho kilómetros del lugar del hecho además de que nunca se presentó ninguna prueba científica ni testimonial directa de que haya participado del asesinato.

En el momento de salir de la cárcel, Vázquez sostuvo que ella y Rojas fueron condenadas por “ser mujeres y por no tener recursos, por ser pobres, por no poder pagar un abogado”. “Yo quiero que esta causa, que estos once años que estuve presa siendo inocente sirvan para que los jueces, la Justicia misionera y la del país cambien, que simplemente hagan lo que tienen que hacer, que cumplan con la ley, con la Constitución y los códigos”, había afirmado Vázquez al recuperar la libertad.

Fuente: Diario época

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