El Día Internacional contra el Dengue, que se celebra este miércoles, llega con una cuota de optimismo. Por estadística y por las limitaciones para viajar debido al coronavirus, se espera que la próxima temporada sea más benévola que la anterior. Aunque los expertos coinciden: no hay que relajarse.

Las entradas del virus durante el verano suelen estar asociadas a los movimientos migratorios con los países limítrofes. Por ejemplo, las visitas a familiares en Navidad o Año Nuevo y los viajes durante las vacaciones. Ahí es cuando ingresan los casos de dengue importados.

“Esto no ha sucedido durante todos los años. Las grandes epidemias de la Argentina fueron en el 2009, luego pasaron siete años (2016) y después pasaron otros cuatro años (2020)”, explica Nicolás Schweigmann, director del Grupo de Estudios de Mosquitos de Exactas UBA.

Venimos de una temporada récord

El brote del 2019-2020 provocó la mayor cantidad de casos de la historia argentina, con 56.492 confirmados. La cifra es un 24% mayor a la contabilizada en el período 2015/2016. Y también se registró el mayor número de fallecidos por dengue en el país.

Ahora bien, como la última gran epidemia fue el verano pasado, “por una cuestión estadística, es de esperar que en este verano no haya transmisión del virus dengue”, dice Schweigmann, aunque aclara que esto “va a depender muchísimo de la situación en los países de América del Sur”.

“Es posible que esta temporada sea más benévola”, coincide Raquel Gleiser, investigadora del CONICET y profesora de la Universidad Nacional de Córdoba, aludiendo también a que el dengue tiene la característica de que ocurran brotes epidémicos, seguidos de períodos inter-epidémicos con menos casos.

A eso, ella le suma el factor turismo. “Si continúan las limitaciones para viajar debidas a la pandemia de covid-19, el riesgo de casos podría ser incluso menor, ya que en gran parte del país los inicios de los brotes se relacionan con casos importados”, comenta la bióloga.

“No obstante, no estamos libres de riesgo de dengue ya que el mosquito vector (aedes aegypti) está presente y es abundante en gran parte del país”, remata Gleiser. En ese sentido, Schweigmann explica que cada vez está más presente y en abundancias mayores, “y eso es lo que prepara al país para que, si llega a entrar el virus, cada vez sea peor”.

Fuente: Clarín

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