Entre el domingo y el martes 24, hasta pasadas las 18, los negocios en la peatonal Junín atendieron al público, aprovechando la presencia de un buen flujo de gente. Se valieron de promociones y descuentos.

En medio de una crisis económica que viene desde hace varios años, y por la cual aún no se divisan signos de mejoras, la estrategia de los comerciantes para las fiestas parece seguir teniendo éxito. La mayoría de los negocios ubicados en la peatonal Junín apostó a abrir sus puertas el martes 24 hasta pasadas las 18, y a eso le sumó una atención casi normal el domingo pasado.

Más que Año Nuevo, la Navidad suele ser una de las fechas predilectas del sector comercial minorista, así como el Día de la Madre o el del Niño. El consumo apunta mucho hacia los juguetes y los regalos, al mismo tiempo que al rubro gastronómico, lo que hace que varias tiendas puedan beneficiarse con el espíritu navideño.

En este marco, gran parte de los comerciantes correntinos optaron por intensificar su trabajo tanto el domingo como el martes pasado, anunciándolo previamente para que el público se acerque a los paseos comerciales. Y así fue, ya que el domingo hubo un buen movimiento de transeúntes en la peatonal Junín, sobre todo en horas de la tarde, beneficiándose las jugueterías, regalerías y tiendas de ropa.

La jornada no terminó por cumplir con las expectativas del sector, por lo que quedó el martes 24 como último bastión, y no decepcionó: algunos locales aprovecharon la presencia de gente hasta pasadas las 19 para poder lograr un leve repunte. El flujo de personas no fue igual al de la multitud que se vio durante el lunes previo, pero sirvió para levantar a la golpeada actividad minorista.

Vale destacar que muchos locales también se valieron de descuentos, promociones y otras estrategias para facilitar la compra. “Tenemos descuentos de hasta el 30% en algunos percheros y hay descuentos con tarjetas. Hasta ahora venimos bien, pero necesitamos de mayor volumen para poder recuperarnos”, habían comentado a este medio.

Finalmente, ayer llegó la calma. Tanto la mañana como la tarde pasó desapercibida para la peatonal Junín, cuyo paseo solo albergó a algunas familias que estaban de paso, con destino al hogar de algún familiar. Algunos comercios “24 horas” estuvieron disponibles, pero fueron los menos.

Fuente: Diario Litoral

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