Investigadores belgas investigan la posibilidad de que la sangre de los camélidos sudamericanos sirva para tratar a los enfermos.

Los investigadores del Instituto Vlaams de Biotecnología en Gante, Bélgica,aseguran que la sangre de las llamas contiene unos anticuerpos que neutralizan y combaten el COVID-19. Explicaron que las moléculas de sangre de estos animales “pueden servir como terapias útiles durante los brotes del coronavirus”.

«Creo que hemos encontrado un punto vulnerable del virus que se inhibe mediante este anticuerpo animal”, dijo Xavier Saelens, uno de los científicos encargados de esta investigación.

Los mismos científicos comentaron que estos anticuerpos ya se han utilizado en la investigación del VIH y han demostrado su eficacia. También sucedió lo mismo con el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) y el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), entre otros.

Símbolo de la cultura andina y conocidos por su rusticidad, los camélidos sudamericanos (llamas, alpacas, vicuñas y guanacos, y también de los del viejo mundo: camellos bactrianos y dromedarios) guardan en su sistema inmunológico un tipo particular de anticuerpos que poseen propiedades biotecnológicas especiales.

Trabajo del INTA

“Descubrimos nanoanticuerpos capaces de neutralizar una infección viral que genera enfermedades diarreicas en niños, en individuos jóvenes y en numerosas especies animales como terneros, potrillos y lechones”, expresó Viviana Parreño, responsable del Laboratorio de Virus Diarreicos del INTA.

En el Instituto de Virología y, en el marco de la plataforma INCUINTA, que funcionan en el Centro de Investigaciones en Ciencias Veterinarias y Agronómicas del INTA, Parreño junto con un equipo integrado por ocho científicos trabaja en el desarrollo de los nanonaticuerpos VHH.

Gracias a la colaboración con otros grupo nacionales e internacionales, el equipo liderado por Parreño desarrolló una plataforma de producción de nanoanticuerpos. “Hoy contamos con VHHs para varios agentes virales de impacto en salud humana, animal y vegetal, que incluye rotavirus A, norovirus, influenza A, virus de la diarrea viral bovina y virus del mal de río cuarto del maíz”, indicó y aclaró: “Los dos primeros están protegidos bajo patentes, mientras que los otros aún se encuentran en proceso de protección”.

Fuente: Supercampo

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