La madre de Rodrigo Facundo Roza reconoció este martes que su hijo tenía una alteración mental y estuvo en tratamiento hasta marzo. Sin embargo, la mujer aseguró que el lunes, antes del trágico hecho en donde el hombre de 51 años mató al policía, “estaba bien y tranquilo en casa”.
“Cuando me fui a trabajar él estaba bien, se levantó lo mas bien”, dijo la madre de Roza en díalogo con C5N. Quien aseguró además que su hijo estaba en tratamiento psiquátrico hasta antes de la pandemia pero que quería retomarlo. ” Yo le estaba buscando otro psiquiatra pero no había encontrado a uno que lo atienda”, contó la mujer.
Roza vivía a pocas cuadras del lugar donde cometió el crimen, en un edificio de la calle Salguero junto a su madre. Durante muchos años vivió en Canadá. “Estudio cuatro años en psicología, tiene la ciudadanía canadiense, es más canadiense que argentino, adora las montalas, la limpieza”, manifestó la madre.
Dentro de la mochila, Roza llevaba una serie de elementos que llamaron la atención, además de la hoja afilada suelta envuelta en papel rojo con la que mató al efectivo. Con su sangre todavía en el pavimento, los efectivos que acudieron a la escena después de que todo había terminado se encontraron entre sus pertenencias con lo que parecía ser un arma de fuego con la forma de un pistolón del siglo XVII, varias cruces, estampas de distintos santos, un teléfono de línea, revistas religiosas y un atrapasueños, además de una vieja revista de decoración.
Roza murió minutos antes de las 4 este martes a causa de las heridas de bala recibidas en una de sus piernas y en el abdomen durante el enfrentamiento con la víctima, el inspector Juan Roldán. Según las fuentes, los disparos le comprometieron el hígado, el bazo y el tracto intestinal.