La Cámara Primera en lo Criminal de Chaco condenó a Oscar “Japo” Verón, un depravado que abusó sexualmente de un niño en 2014. El degenerado pasó cuatro años prófugo. El pequeño permanece internado en el Hospital Garraham de Buenos Aires. Ya fue sometido a numerosas intervenciones quirúrgicas, debe alimentarse por sonda y se encuentra colostomizado. 

Verón fue condenado con una pena de 38 años de prisión, acusado de abuso sexual con acceso carnal triplemente agravado, abuso sexual gravemente ultrajante como autor mediato en concurso ideal con corrupción de menores.

El depravado fue acusado en agosto de 2014 por la brutal violación del niño que vivía en la casa lindera a la suya, en el barrio Nazareno, de Resistencia. No contento con su detestable accionar, obligó a su propio hijo a abusar sexualmente del niño.

La vida del niño se convirtió en un infierno: el abuso sexual fue tan violento que le causó heridas de mucha gravedad en sus intestinos y aparato digestivo. Incluso fue incorporado a la lista de espera de trasplantes para recibir nuevos intestinos.

Curiosamente, el violador permaneció prófugo durante cuatro años, sin que los investigadores pudieran encontrarlo, más allá de que prácticamente no contaba con recursos para solventar su escape.

Durante los cuatro años que estuvo prófugo, Verón cobró mensualmente un Plan Hogar del Anses sin que nadie pudiera atraparlo.

Después de cuatro años prófugo, con orden de captura internacional y luego de que el mismo Ministerio de Seguridad de la Nación ofreciera medio millón de pesos por datos sobre su paradero, Verón se entregó en Chaco después de que la división de Delitos Complejos lograra cercarlo en el barrio San Miguel. El “Japo” se había refugiado en los últimos meses antes de su detención en la casa de unos familiares, en las inmediaciones del Cementerio Municipal.

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