Sheila Woodcock, de New Castle (Australia), repartió su herencia —equivalente a casi 32.0000 millones de pesos— entre 15 organizaciones de beneficencia.
Los familiares de la mujer, quien murió en mayo de 2018 a los 87 años, desconocían que Sheila tuviera tanto dinero porque ella nunca habló de ello, informó New Castle Herald.

La australiana nunca se casó y tampoco tuvo hijos, por lo que se dedicó a ayudar a los más necesitados a través de donaciones a diferentes entidades, de ahí que su última voluntad fuera seguir colaborando, indicó el periódico local.
We are humbled and honoured to be one of the charities to pass on Sheila Woodcock's legacy. Her generous gift will help drive Garvan’s cellular genomics research to investigate better treatments for patients and make a significant difference in the future. https://t.co/YmqTuALvrD
— Garvan Institute of Medical Research (@GarvanInstitute) February 19, 2020
