El pasado lunes, hubo un enfrentamiento entre dos hermanos contra dos primos en una vivienda en el barrio Juan XXII. Uno de los hombres falleció por una herida de arma blanca. El autor, se encuentra detenido junto a su primo.

Un hombre de 33 años murió desangrado tras recibir una puñalada en una de sus arterias femorales. Fue identificado como Pablo Torres, que habría intentado asaltar en un domicilio cuando fue atacado por dos sujetos. El presunto delincuente, tras ser herido, salió a correr y cayó desvanecido en la esquina de Gato y Mancha y Amazonas donde murió.

Los primos que huyeron, tiene antecedentes penales y son considerados por la policía como peligrosos. Los hermanos, que viven en el mismo domicilio, aducen que era un intento de robo y ellos se defendieron. Continúan detenidos y el primo del fallecido, no fue detenido y declaró que a ellos los quisieron robar.

Lorena Francia, esposa de Alexis, acusado del homicidio de Torres relató el hecho:

“El lunes a la madrugada nos despertamos con los gritos de mi cuñado que entraban a la casa a robarnos y nos despertamos con mi esposo. Abrimos la puerta y nos encontramos con dos sujetos dentro de la casa y fue una corrida”, contó.

Alertados por la situación, llamaron en varias oportunidades al 911. Apareció un patrullero y fueron a buscar a los primos Torres.

“Vino la policía y nos dijeron que encontraron a unos desconocidos. Afuera de casa había objetos como un ventilador, ropas que aparentemente serían robados”, agregó Lorena a Equipo de Noticias por 13 Max TV.

“Nos enteramos después que uno de los delincuentes había fallecido”.

“Mi marido se fue a trabajar, lo buscaron y los detuvieron. Desde ese vivimos una pesadilla”, añadió.

La mujer presentó una denuncia por amenazas contra familiares y amigos del fallecido.

“Recibimos amenazas, estamos las mujeres solas, no sabemos nada, no tenemos dinero para el abogado, nos hicieron un daño irreversible. Me quedé con un bebé de 3 meses, mi cuñada con hijos menores. Nos tiran cascotes, nos gritan, nos dicen que van a prender fuego la casa, no duermo, no como”, prosiguió.

Con lágrimas suplicó la excarcelación argumentando que su esposo es inocente, trabajador, hipertenso y diabético.

“Nuestro pecado más grande es ser pobres, estoy desesperada, no se lo que va a pasar. Necesito la libertad de mi esposo y que seamos una familia normal”, reiteró.

Sobre el estado de su esposo dijo que está mal animicamente, decaído. “No sabe como darme fuerza”, mencionó.

Ante las reiteradas amenazas, solicitó resguardo policial , “pido que nos resguarde con un patrullero porque tenemos miedo”, finalizó Lorena Francia.

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